De Asia hasta América: testimonios de médicos, pacientes y recuperados del coronavirus

Tomado de Granma.

Cristina Díez, la supervisora de la UVI del hospital Gregorio Marañón, afirma que la prioridad ahora mismo son los enfermos más críticos y donde el personal está volcando un esfuerzo titánico.


«Este es el momento más duro de toda mi carrera profesional, y eso que hemos vivido el 11-M. Pero esto ha sido un descalabro para todos a nivel emocional, asistencial y personal», asegura a Tele Madrid.

Al no poder acceder las familias les ha llevado a reconvertir toda la filosofía de humanización del servicio.

“Tenemos que salir después de tanto esfuerzo vamos a salir y vencer a este bicho” asegura Díez.

Dice que las enfermeras y los profesionales sanitarios están viviendo su peor momento profesional, pero, añade que vamos a salir entre todos de esta situación.

Christian Salaroli, de Italia: “Tenemos que elegir a quién tratar, como en cualquier guerra”

“Tenemos que elegir a quién tratar, como en cualquier guerra”, afirma Christian Salaroli, reanimador anestesiólogo en el hospital Papa Juan XXIII de Bérgamo, cerca de Milán al diario italiano Corriere Della Sera.

El especialista que detalla que en Italia los expertos toman la decisión en función de la edad y de la salud de cada paciente. “Algunos de nosotros, médicos sin experiencia o recién llegados, salimos destrozados… Quédense en casa”, afirma.

Salaroli asegura que ha decidido hablar públicamente porque “la mayoría de los italianos no sabe lo que pasa en los hospitales”. “No estamos en condiciones de hacer milagros. Es la realidad”, zanja en la conversación con el periodista, en la que alerta de que “la ventilación no invasiva es solo una fase de pasaje”.

“No todos pueden ser entubados porque faltan camas en terapia intensiva para atender a los enfermos que llegan al nivel crítico”, alerta.  “Se evalúan con mucha atención los pacientes con graves patologías cardio respiratorias y las personas con problemas graves en las coronarias, porque toleran mal la crisis aguda y tienen pocas posibilidades de sobrevivir”, señala.

El médico asegura que, debido a la situación, muchos médicos están sufriendo “una presión emotiva excesiva”.

En cuarentena

Yaritza Pérez, en Cuba: «Evalué que estábamos ante un caso sospechoso del nuevo coronavirus y lo aislamos allí mismo»

«Fue en el hotel Río de Oro, en el municipio de Rafael Freyre. Trabajo en la Clínica Internacional de Guardalavaca y estaba de guardia en el Puesto médico del hotel, al que llegó un huésped canadiense, a sugerencia de Mariluz Claro, la camarera de la habitación. Ella detectó que el turista tenía tos, vómitos y diarrea», dice la doctora al periódico Granma.

«Mariluz no perdió tiempo. Estaba alerta y también advirtió sobre el caso a sus superiores, que es lo que se le dijo a todo el personal del hotel cuando lo capacitaron para actuar en momentos como este. Junto con la enfermera Marilín Oramas, evalué que estábamos ante un caso sospechoso del nuevo coronavirus y lo aislamos allí mismo, para cortar la cadena de contactos con otras personas».

Narra detalles sobre la operación de aislamiento del paciente y su posterior traslado a Villa El Cocal, para realizarle de manera expedita la prueba que, enviada al Laboratorio de Biología Molecular del Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología de Santiago de Cuba, resultó positiva.

Yaritza Pérez, desde que era alumna de la Universidad de Ciencias Médicas de Holguín, se preparó para enfrentar contingencias como esta, asegura. Luego en Brasil, durante su segunda misión como colaboradora, enfrentó severos brotes de zika, dengue y malaria, y puso en práctica protocolos médicos bien diseñados. Pero el nuevo coronavirus tiene gran poder de contagio y no puede decaer la vigilancia colectiva para detectar casos y evitar la propagación, dice.

Cuenta que en el reparto 26 de Julio, allá en Rafael Freyre, el hijo, el esposo, los padres y los hermanos están pendientes de su evolución en el periodo de aislamiento y eso constituye un gran apoyo emocional. También la llaman sus compañeros de la clínica.

«Mariluz, Marilín y yo permanecemos asintomáticas, igual que el resto de las personas que contactamos con el paciente. Estaremos aisladas unos 14 días, que es el tiempo de incubación de la Covid-19. Nos sentimos protegidas por el personal del Hospital Militar. Han sido muy delicadas con todos».

PACIENTES

Nil Monró, de Cataluña: Que no cunda el pánico

Nil Monró, de Cataluña, fue el segundo caso confirmado en esa región de España. Aseguró que el diagnóstico fue leve y sus únicos síntomas han sido congestión nasal y fiebre. Sin embargo, fue puesto en una zona excluida del celular para evitar contagio donde solo entran los médicos efectivamente protegidos.

Nil Monró, Barcelona Foto: Perfil oficial en Twitter

“Al principio estaba muy asustado porque no sabía qué iba a pasar. Después de recibir toda la información pertinente me quedé más tranquilo. Hemos seguido los protocolos y me encuentro en observación […] Me gustaría que como sociedad nos informemos solo de fuentes oficiales y que no cunda el pánico. ¿Que hay que tomar precauciones? Sí, sobre todo buena higiene con las manos. Pero no hay que volverse loco, es como un resfriado donde el riesgo de muerte es casi nulo si no perteneces a un grupo vulnerable (personas mayores o con enfermedades)”, escribió en Twitter el joven publicista de 22 años.

Nahuel Ríos, de Francia: No comprar compulsivamente medicamentos y víveres

Nahuel Ríos, un estudiante diagnosticado en Francia, comentó a la radio que comenzó con dolor de garganta y dolor muscular. Él trabaja en un hospital de Lyon como enfermero, y se contagió a través de un paciente. “Me hicieron un test nasal que me dio positivo. Me despertaron al otro día y me lo comunicaron”, expuso.

Nahuel permanece completamente aislado en el lugar donde reside en Francia.  El 26 de marzo se cumplirán los 14 días, desde el momento en que comenzó a presentar los síntomas. Advirtió que en Francia muchos omitieron las recomendaciones que brindaron las autoridades sanitarias respecto del aislamiento; y compraron casi compulsivamente medicamentos para autoabastecerse.

Nahuel, Francia Foto: Internet

Nicole, de Panamá: «Me sentí muy culpable porque he podido contagiar a otras personas»

Hace una semana Nicole Iglesias tenía un resfriado común, tomaba medicinas para la tos y dolor de garganta, y no se imaginaba que este miércoles iniciaría su tercer día de aislamiento domiciliario: tiene COVID-19.

“Al principio me sentí muy culpable porque he podido contagiar a otras personas”, dijo Nicole desde la habitación de su casa familiar en Ciudad de Panamá, en una entrevista telefónica con Efe.

Se contagió al viajar a Europa durante las vacaciones de carnavales entre mediados de febrero y principio de marzo, coincidiendo con el repunte del virus en el continente. Estuvo 3 días en Italia y 8 en España visitando a su hermana que estudia en Pamplona. Ambos son dos de los países con más casos reportados y alta tasa de mortalidad.

La primera reacción de su familia fue tranquilizarla: “te vas a recuperar”, le dijo su madre inmediatamente. Ahora asegura de que se encuentra bien anímicamente, sigue con sus clases virtuales para continuar su carrera de mercado y comunicación de modas, y siempre está en continua comunicación con sus amistades.

Enferma de Covid-19 en Cuba: hay que extremar las precauciones y el pueblo tiene que cooperar

Gracias a la tecnología, Granma pudo conversar con la ciudadana cubana de 67 años de edad, residente en el municipio de Santa Clara, provincia de Villa Clara, que arribó al país el 11 de marzo del presente año procedente de Nueva Jersey, Estados Unidos, quien desde hace varios días se encuentra recluida en el hospital Manuel Piti Fajardo de este territorio.

Habló desde un teléfono cercano a su cama y dijo cosas muy lindas de los médicos, de todo el personal de salud que la atiende a ella y al resto de los pacientes allí ingresados. Contó del apoyo del Gobierno y aconsejó al pueblo acerca de las medidas que deben tomarse en estas circunstancias.

Su voz es transparente e inspira confianza. Nos cuenta que comenzó con los síntomas al otro día de llegar. Acudió entonces al consultorio médico de la familia, donde resultó diagnosticada como sospechosa y remitida a la referida institución.

«Nunca pensé que iba a coger eso. Yo llevaba los pomitos esos antisépticos y le pasaba a los brazos del sillón del avión. Tú me veías a mí con un cuidado con la boca, tapándomela y nada, mira, cuando yo menos pensé lo cogí.

«Gracias a los cuidados que he tenido aquí estoy mejor, ya no tengo tanta fiebre, no tengo casi ni tos y las atenciones han sido muy buenas, pero me hace falta un poco de apetito, porque es mucha la comida y todo lo que me dan, pero no tengo casi ni hambre», dijo la santaclareña.

Señaló, asimismo, que agradecía a todos, porque en definitiva ahora estaba sola y aislada del mundo, a pesar de tener a su esposo, la hija y los nietos, a quienes no ha podido ver desde su ingreso. Al referirse a los médicos y enfermeras que la atienden, expresó: «Ellos son mis hijos, mis padres, son todo para mí en este momento».

Antes de despedirse quiso enviar un mensaje al pueblo y Gobierno de Cuba: «Tomen todas las medidas habidas y por haber. Hay que extremar demasiado las precauciones y la limpieza para no cogerlo, porque ese virus está donde nadie se lo piensa».

A la dirección del país dijo que siga trabajando como está, y que la gente coopere porque ellos solos no pueden, el pueblo tiene que ayudar. «No se puede descansar, al contrario, todas las medidas que se tomen serán pocas. Nunca se conformen con lo que se hizo hoy, siempre hay que hacer más, para que mañana todo sea mejor», señaló.

PERSONAS QUE LOGRARON SOBREVIVIR A LA COVID-19

Tiger Ye, de Wuhan, en China: el aislamiento es importante

“El 17 de enero me dolían los músculos. Es posible que haya tenido un poco de fiebre, pero no fue lo suficientemente fuerte como para notarlo”, dijo Tiger Ye, seudónimo de un joven de 21 años.

Según relata The Guardian, el muchacho vive en Wuhan, China, a solo 5 kilómetros de distancia del mercado de animales donde se dio el brote del Covid-19. Asegura que al principio pensó que era un resfriado común y consumió medicamentos comunes y de venta libre; pero no tiene ni idea de cómo se contagió.

El 21 de enero el dolor muscular se había extendido al cuerpo entero, sus padres se preocuparon y le pidieron que regresara a casa. Para ese entonces, ya tenía fiebre, y fue a un hospital, que estaba «sobrepasado de pacientes» y con todos los médicos con «sus trajes de protección». Se fue y visitó otro hospital, donde le recetaron medicamentos. El decidió aislarse, para no contagiar a nadie. El 26 de enero ya tenía fiebre persistente de 39°C y mucha tos. Le costaba levantarse. Del 21 al 26 de enero, dice, fue el peor momento.

Para el 28 de enero su cuerpo comenzó a responder de mejor forma, un nuevo examen mostró que los pulmones lucían mejor, pero el examen sobre coronavirus dio positivo.

A pesar de las precauciones, su hermano se contagió; aunque sus padres no. Su abuela tuvo fiebres durante cuatro días, y se recuperó. Tras el diagnóstico, a Ye le medicaron con una droga que se emplea en el tratamiento del VIH. El 4 de febrero el joven dejó de toser, por primera vez en días, y una tomografía mostró que sus pulmones seguían mejorando. Le repitieron el análisis de Covid-19 y dio negativo. El 7 de febrero se volvió a repetir la prueba y volvió a dar negativo.

Lo internaron en un hotel acondicionado para pacientes que habían superado el virus porque existía la posibilidad de que recayera. Después de cinco días de observación, fue declarado oficialmente recuperado y pudo regresar a su vida habitual.

Connor Reed, británico en Wuhan: Si estás resfriado, quédate en casa

Connor Reed es británico, trabaja en una escuela en Wuhan e inicialmente pensó que era una simple gripa. “Yo pensé que estaba bien. Preparándome para volver al trabajo, me estaba sintiendo saludable; obviamente la gripa no se había ido del todo. Pero al día siguiente me desperté y me estaba sintiendo realmente mal. Ese fue el inicio de todo”, cuenta Reed, de 25 años.

«Cuando llegó la neumonía, lo hizo muy súbitamente: algo así como despertarme y no ser capaz de respirar. Lo que realmente me afectó y me atemorizó fue no poder tomar una bocanada de aire completa. El aire que tomaba sonaba como un respiro en una bolsa”, dice.

Cuando llegó la neumonía, lo hizo muy súbitamente: algo así como despertarme y no ser capaz de respirar. Lo que realmente me afectó y me atemorizó fue no poder tomar una bocanada de aire completa. El aire que tomaba sonaba como un respiro en una bolsa”, comenta.

Ahora que está fuera de peligro, esta es su reflexión: “como la gente que se resfría continua con sus actividades, empieza a infectar a otras personas. Por esto es tan importante que las personas, donde sea que estén, si tienen algún síntoma de cualquier enfermedad, vayan a chequearse y tratar de quedarse en casa cuanto sea posible”.

Elizabeth Schneider, de Estados Unidos: No entres en pánico

Elizabeth Schneider, de 37 años, cree que contrajo el virus durante una fiesta casera, porque unos días después varios amigos que también asistieron se enfermaron al mismo tiempo que ella.

Tres días después de la fiesta del 22 de febrero, relató Schneider, se encontraba en su trabajo cuando comenzó a sentirse mal. Ella estaba “cansada, con dolor de cuerpo, con dolor de cabeza y con un poco de fiebre”, así que decidió irse a casa, según le contó a Erin Burnett de CNN. Entonces, se despertó de una siesta con fiebre de 38 grados centígrados.

El área de Seattle es el epicentro del brote de coronavirus en Estados Unidos. Aún así, Schneider y sus amigos no fueron sometidos a pruebas para detectar el coronavirus, explicó la mujer. Sus médicos pensaron que tenían gripe.

Entonces, una de sus amigas le contó sobre un estudio acerca de la gripe en Seattle. Los participantes se registran en línea y envían una muestra nasal en un kit que forma parte de la investigación. Recientemente, dijo ella, también comenzaron a realizar pruebas de detección de coronavirus y “así es como finalmente lo descubrí”.

“Creo que la gran conclusión que quiero compartir con todos es: por favor, no entren en pánico”, destacó. “Si estás sano, si eres joven, si te cuidas bien cuando estás enfermo, te recuperarás, creo. Y soy una prueba viviente de eso”, añadió.

 

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