Poemas al Che

Tomado de La Jiribilla.

Las imágenes con que se ha ido nutriendo la figura del Che en su sobrevida, vienen en gran medida de la poesía inspirada por su existencia, sirva esta brevísima selección de poemas dedicados al Che, para honrarlo a 92 años de su nacimiento.

José Lezama Lima

Ernesto Guevara, comandante nuestro

Ceñido por la última prueba, piedra pelada de los comienzos para oír las inauguraciones del verbo, la muerte lo fue a buscar. Saltaba de chamusquina para árbol, de aquileida caballo hablador para hamaca donde la india, con su cántaro que coagula los sueños, lo trae y lo lleva. Hombre de todos los comienzos, de la última prueba, del quedarse con una sola muerte, de particularizarse con la muerte, piedra sobre piedra, piedra creciendo el fuego. Las citas con Tupac Amaru, las charreteras bolivarianas sobre la plata del Potosí, le despertaron los comienzos, los secretos de ir quedándose para siempre. Quiso hacer de los Andes deshabitados, la casa de los secretos. El huso del transcurso, el aceite amaneciendo, el carbunclo trocándose en la sopa mágica. Lo que se ocultaba y se dejaba ver era nada menos que el sol, rodeado de medialunas incaicas, de sirenas del séquito de Viracocha, sirenas con sus grandes guitarras. El medialunero Viracocha transformando las piedras en guerreros y los guerreros en piedras. Levantando por el sueño y las invocaciones la ciudad de las murallas y de las armaduras.

Nuevo Viracocha, de él se esperaban todas las saetas de la posibilidad y ahora se esperan todos los prodigios de la ensoñación.

Como Anfiareo, la muerte no interrumpe sus recuerdos. La aristía, la protección en el combate, la tuvo siempre a la hora de los gritos y la arreciaba del cuello, pero también la areteia, el sacrificio, el afán del holocausto. El sacrificarse en la pirámide funeral, pero antes dio las pruebas terribles de su tamaño para la transfiguración. Donde quiera que hay una piedra, decía Nietzsche, hay una imagen. Y su imagen es uno de los comienzos de los prodigios, del sembradío en la piedra, es decir, el crecimiento tal como aparece en las primeras teogonías, depositando la región de la fuerza en el espacio vacío.

Julio Cortázar

Yo tuve un hermano

Yo tuve un hermano.

No nos vimos nunca pero

no importaba.

Yo tuve un hermano

que iba por los montes

mientras yo dormía.

Lo quise a mi modo,

le tomé su voz

libre como el agua,

caminé de a ratos

cerca de su sombra.

No nos vimos nunca

pero no importaba,

mi hermano despierto

mientras yo dormía,

Mi hermano mostrándome

detrás de la noche

su estrella elegida.

Juan Gelman

Conversaciones

Soy de un país donde hace poco Carlos Molina

uruguayo anarquista y payador

fue detenido

en Bahía Blanca al sur del sur

frente al inmenso mar como se dice

fue detenido por la policía

Carlos Molina estaba

cantando hilando coplas

sobre el océano enorme los viajes

los monstruos del océano enorme

o coplas por ejemplo

sobre el caballo que se acuesta en la pampa

o sobre el cielo un suponer Carlos Molina

cantaba como siempre bellezas y dolores cuando

de pronto el Che empezó a vivir a morir en su guitarra

y así la policía lo detuvo

soy de un país donde se llora por el Che o en todo caso

se canta por el Che y

algunos están contentos con su muerte

“vieron” dicen “estaba equivocado la cosa no es así”

dicen y cómo carajo será la cosa no lo dicen o

prefieren recitar viejos versículos o

indicar señalar aconsejar mientras

los demás callan

miran al aire con los ojos perdidos

el comandante Guevara entró a la muerte

y allá andará según se dice

soy de un país donde costó creer que se moría y muchos

un servidor entre otros

se consolaba así:

“pero si él dice no hay que

pelear hasta morir hay que

pelear hasta vencer entonces no está muerto”

otros lloraban demasiado como quien

ha perdido a su padre y yo creo

que él no es nuestro padre y

con todo respeto creo que

está mal llorarlo así

soy de un país donde los enemigos no

pudieron depositar un solo insulto una sola

suciedad una sola pequeña porquería

sobre él y hasta algunos

lamentaron su muerte no

por bondad o humanidad o piedad

sino porque esos viejos perros

o muertos con permiso sintieron por fin un enemigo que

valía la pena

que un rayo de peligro

entraba en escena y entonces

iban a poder morir en serio

a manos o a balas de verdad “y no

en brazos de esta especie de disolución

en que nos vamos disolviendo” como

dijo uno de grande apellido

soy de un país donde sucedieron o suceden

todas estas cosas y aún otras

como traiciones y maldades en excesiva cantidad

y el pueblo sufre y está ciego y naides

lo defiende y sólo

el Che se puso de pie para eso

pero ahora

el comandante Guevara entró a la muerte

y allá andará según se dice

soy de un país complicadísimo

latinoeurocosmopoliurbano

criollojudipolacogalleguisitanoira

según dicen los textos y los textos que dicen

pues dicen y como dicen

así será la historia pero yo

les aseguro que no es cierto

de este país de fantasía

se fue Guevara una mañana y

otra mañana volvió y siempre

ha de volver a este país aunque no sea más que

para mirarnos un poco un gran poquito y

¿quién se habrá de aguantar?

¿quién habrá de aguantarle la mirada?

pero ahora nomás

el comandante Guevara entró a la muerte

y allá andará según se dice

pregunto yo

¿quién habrá de aguantarle la mirada?

¿ustedes momias del partido comunista argentino?

ustedes lo dejaron caer

¿ustedes izquierdistas que sí que no?

ustedes lo dejaron caer

¿ustedes dueños de la verdad revelada?

ustedes lo dejaron caer

¿ustedes que miraron a China sin entender que

mirar a China en realidad

era mirar nuestro país?

ustedes lo dejaron caer

¿ustedes pequeñitos

teóricos del fuego por correo partidarios

de la violencia por teléfono o

del movimiento de masas metafísico?

ustedes lo dejaron caer

¿ustedes sacerdotes del foquismo y más nada?

ustedes lo dejaron caer

¿ustedes miembros del club

de grandes culos sentados en “lo real”?

ustedes lo dejaron caer

¿ustedes los que escupen

sobre la vida sin

advertir que en realidad están

escupiendo contra el gran viento de la historia?

ustedes lo dejaron caer

¿ustedes que no creen en la magia?

ustedes lo dejaron caer

soy de un país donde al comandante Guevara

lo dejaron caer:

los militares los curas los homeópatas

los martilleros públicos

los refugiados españoles masoquistas judíos

los patrones y

los obreros también por ahora

“qué hombre qué hombrazo” sin embargo

me dijo a mí un obrero pedro

se llamaba se llama tiene

mujer que no recibe

hijitos por nacer y el pedro

me decía “qué hombre qué hombrazo cómo

lo quiero” decía el albañil pensando

en su madre una puta

famosa en toda Córdoba y madre

de siete hijos que crió con amor

Pedro ya con mayúscula

¡cómo saludo tu rencor

cómo te beso al pie de tus fracasos!

“qué pelotas” me dijo Pedro un día hablándome del Che

de ciertos adminículos que hierven

bajo la paz conjetural

de este país cosmopolita

el comandante Guevara entró a la muerte

y allá andará según se dice

yo estoy escribiendo esto

porque la Casa de las Américas de Cuba

institución muy respetable

ha resuelto publicar un número especial

de su revista dedicado

a testimonios sobre el Che

ahora que lo han muerto

según dicen y Roberto

Fernández Retamar íntimo mío pero más

pedazo mío que anda por ahí

por el Caribe formidable y fosforescente y amatorio y conspicuo

Roberto como dije

ha creído necesario que yo

escriba algo sobre esto o tal vez algún otro

creyó que así debía ser y pidió

artículos poemas etcétera a

colaboradores que

se sentirán más miserables todavía

si eso fuera posible si eso

fuera posible en realidad

soy de un país donde te hago caso

Roberto pero

decime o dime por favor

¿qué me pedís o pides?

¿qué escriba realmente?

te doy noticias de mi corazón nada más

¿alguno sabe en realidad

cuáles son las noticias de mi corazón?

¿alguno cree o creerá que me he negado a llorar excepto

con mi mujer o contigo Roberto ahora

que narro estas cuestiones

y sé que la tristeza como un perro

siempre siguió a los hombres molestándolos?

soy de un país donde es necesario

no amar sino matar

a la melancolía y donde

no hay que confundir

el Che con la tristeza

o como dijo Fierro

hinchazón con gordura

soy de un país donde yo mismo lo dejé caer

y quién pagará esa cuenta quién

pero

lo serio es que en verdad

el comandante Guevara entró a la muerte

y allá andará según se dice bello

con piedras bajo el brazo

soy de un país donde ahora

Guevara ha de sufrir otras muertes

cada cual resolverá su muerte ahora:

el que se alegró ya es polvo miserable

el que lloró que reflexione

el que olvidó que olvide o que recuerde

y aquél que recordó sólo tiene derecho a recordar

el comandante Guevara entró a la muerte por su

cuenta pero ustedes

¿qué habrán de hacer con esa muerte?

pequeños míos ¿qué?

(como nadie se salva

entre paréntesis quiero

no por noción de estupideces posiblemente a mí

referidas

tampoco por piedad o

mera precaución

esas carnes podridas que no pueden

rezar a mediodía

quiero como repito

repetir una historia que no todos conocen y

de la cual hay algunos que

desconfían:

el poeta que escribe su poema

dejando en él la maravilla de

la vida y la muerte del comandante Guevara

ese porteño cordobés de mirada jodida

como de dios como de dioses

sorprendidos en medio de su milagro su

bota podrida por la selva del mundo

quiero decir que este poema o cosa

de la que hay que desconfiar

en la que hay que creer

no se termina en estas páginas

amable lector le ruego

que siga las noticias de los diarios

de la sip y la sap ―Sección Angustia

Perimida por ejemplo o

Son Ángeles Potentes o Sobran Algunos

Policías― ruégole gran lector

que lea atentamente

líneas de sangre que se escriben cada día en Vietnam

y también en Bolivia qué joder

y también en la Argentina

caro lector yo le ruego que lea)

el comandante Guevara entró a la muerte

y allá andará según se dice

sé pocas cosas sé

que no debo llorar Ernesto sé que

de mí dependés ahora

te puedo sepultar con grandes lágrimas pero

en realidad no puedo

el poeta en realidad

se abstiene de llorar se abstiene

de escribir un poema sea

para la Casa de las Américas sea

para lo que sea el poeta

apenas si lloró en realidad

sigue mirando el mundo sabe

algún día la belleza vendrá

pero no hoy que estás ausente

el poeta

apenas sabe vigilar

che guevara

ahora deseo un gran silencio

que baje sobre mi corazón y lo abrigue

padre Guevara ¿qué será de tus hijos?

¿por qué te fuiste hermoso

sobre caballos de cantar?

¿quién habrá de juntarte otra vez?

Eliseo Diego

Donde nunca jamás se lo imaginan

Entonces ya es seguro que estás muerto

No volveremos otra vez a verte

Jugar con el aliento de los hartos

Al escribir como al desgano: Che,

Sobre el dinero

Entre leyendas

Viniste brevemente a nuestro día

Para después marcharte entre leyendas.

Cruzabas en la sombra, rápido

Filo sediento de relámpago,

Y el miedo iba a tronar donde no estabas.

Luego, es verdad, la boina seria

Y el tabaco risueño, nos creímos

—y tú sabrás, si cabe, perdonarlo—

que te quedabas ya para semilla

de cosas y de años.

Hoy nos dicen

Que estás muerto de veras, que te tienen

Al fin donde querían

Se equivocan

Más que nosotros figurándose

Que eres un torso de absoluto mármol

Quieto en la historia, donde todos

Puedan hallarte.

Cuando tú

No fuiste nunca sino el fuego,

Sino la luz, el aire,

Sino la libertad americana

Soplando donde quiere, donde nunca

Jamás se lo imaginan, Che Guevara.

Miguel Barnet

Che

Che, tú lo sabes todo,

los recovecos de la Sierra,

el asma sobre la yerba fría

la tribuna

el oleaje en la noche

y hasta de qué se hacen

los frutos y las yuntas

No es que yo quiera darte

pluma por pistola

pero el poeta eres tú.

Guillermo Rodríguez Rivera

Che

Dejar este papel que suena,

que se rompe

por ti,

porque viva la noche aquella,

la montaña en mi rostro

y en tu nombre.

Dejar este papel para ganar (tratar de ganar) un poco

del amor

que te crece en estas calles.

Porque el amor se busca, Che,

como la carne de res y las estrellas

y porque hay cosas que tenemos que hacer

de cualquier modo

con el filo de la espada

o emborronando cuartillas.

Víctor Casaus

El pan despierto

Cierta vez me contaron una anécdota que a estas alturas

ya es leyenda según la cual

él acostumbraba a alojarse durante los viajes

de trabajo

en la casa de sus suegros en Las Villas

y que allí se levantaba cada día poco antes

del amanecer

ante el asombro el estupor o ya simplemente

la costumbre

de los hombres encargados de cuidarlo

y descendía a pie por aquella vieja calle

para regresar al poco rato

desgajando pedazos de un pan que humeaba

entre los silbidos de su asma tempranera

y los ruidos de la mañana que también a esa hora

comenzaba a despertarse

Anécdota cuento leyenda

o rumor de mi memoria

llega ahora

este ocho de octubre del ochenta

mientras mi hijo camina junto a mí al regreso

de la escuela

y me ofrece este pedazo de pan

en sus manos que comienzan

a deshojar libros y romper cristales

y sacar punta a sus sueños y a sus lápices

y ya recogerán su lluvia retomarán su sol

pedirán la palabra en las asambleas desgajarán

a su tiempo sus mujeres sus panes venideros

como éste que me ofrece ahora

trece años después de aquella fecha de la que no comienzo

a hablarle

porque me distraigo porque me concentro largamente

en la textura del pedazo de pan que me ha dado

y en el calor que se desprende de su masa

haciendo que esta tarde empiece a oler de pronto

a madrugada

y calle abajo andando y silbido de pecho que ama

y sufre tanto

y rumor de la memoria anécdota cuento leyenda

que miro y viene caminando a mi lado

desgajando el pan de su época

Luis Rogelio Nogueras

Pero

La muerte vino

y le rompió la lanza;

pero también la muerte

se fue alanceada

JOSÉ MORENO VILLA

Cayó PERO no es definitivo

(Se oyen pasos de regreso por donde él se fue)

La muerte lo quiso oscurecer PERO él era altísimo y de piedra

Lo amarraron aquí PERO él estaba remoto

Lo amarraron muy lejos PERO él estaba aquí

Lo enterraron PERO él era una raíz

Lo amurallaron PERO él era agua y se filtró

Lo querían con nombre y apellido

PERO él se volvió nombre de pila y se fundió en nosotros

Lo querían conjugar PERO él era intransitivo

Lo mataron exhausto

Lo creyeron vencido

Lo querían solo

PERO él renacerá en breve convertido en todos

Lo creen dormido PERO él vela sus armas

Su vida murió

PERO el Che venció la muerte.

Virgilio López Lemus

Héroe

En la batalla de Santa Clara

como combatiendo en Leningrado, como

en Alegría (momentánea tristeza) de Pío,

como en lo más

intrincado de Bolivia,

con un lucero en la frente

y el arma sin caerse de la mano,

todos lo ven en el esplendor de sus conceptos,

tomando pueblos pequeños

y abriendo las puertas colosales.

Soleida Ríos

Hora difícil

El humo traza su figura sobre los papeles.

Danza mágicamente

alrededor del sueño y de las trazas de café.

Yo estoy a punto de escribir

“Uvero, 6 de diciembre de 1971

Raúl, me acuerdo de tu nombre

la madrugada y yo estamos contigo”.

Pero despierto.

El tiempo quiere ganarme la partida.

Dice en Pasajes de la Guerra

que después de la sorpresa de alegría

íbamos caminando a la deriva

por el diente de perro

y que de vez en cuando un avión

pasaba por el mar.

Que lo peor era la sed…

Si no compongo en nudo de los días sucesivos

hasta la sierra firme y lo de entonces

no puedo hablarle a los niños

ni de República Cubana

ni de la gran victoria humana de Girón

ni de la cierta paz con que ahora mismo

cierro los ojos otra vez por un instante

y vuelvo a abrirlos

para seguir mirando el humo

que danza en mágicas figuras sobre los

papeles

sobre la mesa de este rancho

bajo la luz de este candil.

Edel Morales

Nosotros mismos

Che

Íbamos a ser

el hombre nuevo.

Minuto a minuto

—horas de la niñez,

días de la adolescencia,

años de la juventud—

hicimos

lo que se esperaba

de nosotros.

Edades

para alcanzar al fin

la gran inocencia

—en la vida y en la muerte

hicimos

lo que se esperaba

de nosotros.

Íbamos a ser

el hombre nuevo.

Y sin embargo…

Alpidio Alonso Grau

La heredad

Donde él no está

R. F. R.

Nos dejó sus preguntas

su mirada de santo

su perfil de mortal crucificado

Junto a su respiración cortada

nos dejó una doctrina del amor

que a cada despertar somete a prueba

palabras que no son El Evangelio

Para los que vendrán

nos dejó su fantasma

sonámbulo pertinaz con un ramo de estrellas

braceando entre las sombras

Nos dejó su difícil manera de morir

Sin saberlo

nos dejó su resurrección

su forma de ser Dios en los tiempos que corren

y

por si fuera poco

nos dejó la vigilia

hecha

según él

de sueños imposibles

Se atrevió a decir: siempre

Prefirió ser nosotros.

Derek Walcott

Che

En esta fotografía granosa y oscura, cuyo resplandor

tiene la rigidez de un Caravaggio,

el cadáver destella céreo en su helado altar

―Pétrea losa de carnicero del indio boliviano―

mira fijo hasta que su piel de cera comienza a endurecerse

como mármol, como venoso, blanco hierro andino;

desde tu propio miedo, cabrón, crece su palidez;

Y por tu perdón en terrosa escoria quemado

lejos de las embalsamadoras nieves, tropieza.

(Version de Aitana Alberti)

Eduardo Galeano

El nacedor

¿Por qué será que el Che tiene esta peligrosa costumbre de seguir naciendo?

Cuanto más lo insultan, lo manipulan, lo traicionan, más nace.

Él es el más nacedor de todos.

¿No será porque el Che decía lo que pensaba, y hacía lo que decía?

¿No será que por eso sigue siendo tan extraordinario, en un mundo donde las palabras y los hechos muy rara vez se encuentran, y cuando se encuentran no se saludan, porque no se reconocen?

León Felipe

Al Che Guevara, mi gran amigo: El gran relincho

AL CHE GUEVARA, MI GRAN AMIGO

Otra vez siento bajo mis talones

el costillar de Rocinante; vuelvo

a mi camino con mi adarga al brazo.

(Del Che, en carta última a sus padres)

Siempre fuiste un condotiero apostólico y evangélico y un niño atleta y valiente que sabías dar el triple salto mortal y caer siempre en tu sitio. Ahora también has caído en tu sitio. Yo sé dónde estás, y ahí mismo, te mando un abrazo y estos versos:

EL GRAN RELINCHO

The most beautiful neigh of the world

La gente suele decir, los americanos,

los norte-americanos suelen decir:

León Felipe es un “Don Quijote”.

No tanto, gentleman, no tanto.

Sostengo al héroe nada más…

y sí, puedo decir:

que yo soy Rocinante.

No soy el héroe

pero lo llevo sobre el magro espinazo de mis huesos…

y le oigo respirar…

y he aprendido a respirar como él…

y a injuriar

y a blasfemar

y a maldecir

y a relinchar.

A mí me gusta mucho relinchar.

“¡Oh, hi-de-putas!… estos malos encantadores

que me persiguen”.

Cómo es aquel relincho, americanos?

Aquel que empieza:

¡¡Justi-í-í-í-í-cia!!

Aquí el acento cae sobre la í,

muy agudo y sostenido

como un vibrante y estridente cornetín:

¡¡Justi-í-í-í-í-cia!!

¡Qué bonito relincho!

A Rocinante le gusta mucho relinchar.

Y a mí también me gusta mucho relinchar.

Tenéis que aprender, americanos.

Venid, vamos a relinchar ahora,

ahora mismo todos juntos,

desde el capitolio de Washington…

fuerte, fuerte, FUERTE…

hasta que el relincho llegue a Vietnam

y lo oigan todos los vietnamitas

y a Cuba también

y lo oigan todos los cubanos,

como el cornetín

de la gran victoria universal,

hasta que lo oigan los hombres todos de la Tierra

como el cese definitivo de todas las hostilidades del

planeta.

¡¡Justi-í-í-í-í-cia!!

¡Oh, qué hermoso relincho!

The most beautiful neigh of the world.

Rafael Alberti

Te conocí de niño

(A Ernesto Guevara)

Te conocí de niño

Allá en el campo aquel de Córdoba argentina,

Jugando entre los álamos y los maizales,

Las vacas de las viejas quintas, los peones…

No te vi más, hasta que supe un día

Que eras la luz ensangrentada, el Norte,

Esa estrella que hay que mirar a cada instante

Para saber en dónde nos hallamos.

Manuel Vázquez Montalbán

Poema del Che Guevara

La victoria de Fidel

modificó viejos dogmas

un pueblo puede liberarse a sí mismo

pese a sus jaulas de animales electrodomésticos

en la vanguardia de América

debemos hacer sacrificios

por el camino lento de la plena libertad

y si el revolucionario

no tiene otro descanso que su muerte

que renuncie al descanso y sobreviva

que nada o nadie lo detenga

siquiera por un instante de beso

o por algún calor de piel o prebenda.

Los hechos de la conciencia interesan tanto

como la perfección de un resultado

luchamos contra la miseria

pero al mismo tiempo contra la enajenación.

Déjenme decirlo

el revolucionario verdadero

está guiado por grandes sentimientos de amor

tiene hijos que no aprenden a llamarlo

mujeres que hacen parte de su sacrificio

sus amigos son sus compañeros de revolución.

Adiós viejos

ésta es la definitiva

no lo busco pero está dentro el cálculo

Adiós Fidel,

ésta es la definitiva

bajo los cielos de la gran patria del Bolívar

la luna de Higueras es la luna de Playa Girón.

Soy un revolucionario cubano.

Soy un revolucionario de América.

Señor coronel

soy Ernesto “el Che” Guevara

dispare

saré tan útil muerto como vivo

Salama El Tawil

Voces del Che Guevara

Palabras pulsan

en mi interior

me inspiro

en la gente

cada palabra toma de la mano a la siguiente

como un racimo

de amor y libertad

de independencia

y alegría para todos

y yo entre la gente

reacciono

ordenando mis empeños

escondidos o evidentes

hacia la humanidad

al unísono con los amigos

renovando el tiempo

por un mañana mejor con una luz de esperanza.

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